¡El otoño ha llegado pisando fuerte a nuestras aulas de 3 años! Durante estos días, los más pequeños del colegio se han convertido en auténticos exploradores, descubriendo los secretos de esta estación tan mágica a través del arte, el juego y la experimentación directa.
🎨 Un mural lleno de texturas y colores de la naturaleza
Para dar la bienvenida a la estación, los niños y niñas han diseñado un gran mural colaborativo. En lugar de usar los pinceles tradicionales, ¡han estampado objetos reales del otoño! Con sus manitas han manipulado hojas secas, frutos secos, granadas y ramitas, utilizándolos como divertidos sellos sobre el papel. A través de la pintura en tonos marrón, amarillo, naranja y rojo, han llenado el mural de texturas, plasmando la esencia cromática de esta época del año.
🔍 Mesa sensorial y de experimentación: Manipular, clasificar y contar
Además del arte, el aula se ha transformado en un laboratorio de aprendizaje gracias a nuestra mesa sensorial y de experimentación del otoño. En ella, los alumnos han tenido total libertad para tocar, oler y observar de cerca todos los elementos naturales recogidos.
El juego y la investigación se han completado con herramientas específicas adaptadas a su edad:
- Investigación con lupas: Convertidos en verdaderos científicos, han usado lupas para observar de cerca las nervaduras de las hojas, la rugosidad de las piñas y los pequeños detalles de los frutos secos.
- Trasvases con cucharas: Han practicado el juego de trasvases utilizando cucharas para recoger, mover y verter los elementos más pequeños, controlando su pulso y equilibrio.
- Clasificación y conteo: Utilizando hueveras, han agrupado las castañas, bellotas y hojas según sus características.
- Motricidad fina con pinzas: Con la ayuda de pinzas gigantes, han atrapado y trasladado los frutos de un lado a otro. ¡Un reto excelente para fortalecer los músculos de sus manitas!
💡 ¿Por qué son tan importantes estas actividades en la etapa de Infantil?
Este tipo de actividades basadas en la estimulación sensorial aporta grandes ventajas pedagógicas a nuestros alumnos:
- Fomenta la curiosidad natural: Al interactuar con objetos reales e investigarlos con herramientas como las lupas, los niños desarrollan un interés genuino y un espíritu crítico por los cambios de su entorno.
- Desarrollo motor y coordinación: El uso de pinzas, cucharas y la manipulación de elementos pequeños perfecciona la psicomotricidad fina y la coordinación ojo-mano, fundamentales para la futura etapa de escritura.
- Pensamiento lógico-matemático temprano: Clasificar por colores o tamaños y contar cuántos frutos caben en una huevera introduce conceptos matemáticos abstractos de forma totalmente lúdica y tangible.
- Estimulación sensorial y lingüística: Tocar la rugosidad de una piña, escuchar el crujido de una hoja seca o descubrir el interior de una granada, castaña, nuez, etc. amplía su vocabulario y enriquece sus conexiones neuronales a través de los sentidos.
- Trabajo en equipo: Compartir la mesa de experimentación y crear un mural conjunto refuerza sus habilidades sociales, la empatía y el compañerismo desde los 3 años.
¡Estamos muy orgullosos de ver cómo disfrutan aprendiendo y descubriendo el mundo que les rodea!
Aquí les dejamos una galería de cómo fue la experiencia para ellos.